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CONSEJOS

 

Cada día la incorporación de nuestros hij@s al mundo escolar se produce de un modo más temprano. La entrada a la escuela de educación infantil supone para ellos el primero cambio importante: implica salida del mundo familiar (seguro, conocido y protegido), para pasar a un mundo totalmente desconocido (va a conocer nuevos adultos, niñ@s, nuevos espacios...) y en el que no son capaces de anticipar qué es lo que va a suceder.

Esta inseguridad hace que en la primera fase, hasta que ya haya logrado un a adaptación a esta nueva situación, el niñ@ pueda manifestar diferentes conductas de rechazo a ésta, como son el llanto inconsolable, dificultades para dormir, para comer o incremento de las conductas de apego, entre otras.

Por otra parte, en la familia tambien se vive esta situacion como un cambio significativo respecto de la primera etapa, ya que la separación no es solo difícil para el niñ@, llegando a crearse en algunos padres/madres sentimientos de ansiedad, inseguridad o culpa.

Por nuestra experiencia sabemos que esta separación resulta positiva ya que va a suponer adquirir y afianzar su autonomía personal y socialización, pilares básicos para su independencia y desarrollo de su personalidad.

Uno de lo objetivos planteados en el comienzo de curso es conseguir que el niñ@ se aparte a la escuela infantil y a su dinámica del modo más óptimo posible.

Para lograr que cada niñ@ se vaya ajustando progresivamente a los nuevos contextos, personas y rutinas, todos empezarán a asistir al centro en el mes de septiembre y para poder atender a los niñ@s de manera más personalizada, vamos organizar la entrada de forma escalonada en pequeños grupos cada día. El horario de este mes será distinto al del resto del curso, siendo muy importante que se respecte la hora de entrada y salida, para que esta sea conjunta.

Durante este periodo en el centro se harán actividades especificas para favorecer que los niñ@s se familiaricen con los distintos espacios, personal y rutinas.

A partir de octubre comenzará el servicio de ampliación de horario.

LA FAMILIA

El papel de la familia es imprescindible para lograr un a adecuada adaptación. Hay que tener en cuenta que los niñ@s van captar las actitudes transmiten los padres, con lo que es muy importante que éstas sean de seguridad y tranquilidad, así como una actitud positiva hacia la escuela y las educadoras.

Como ya se ha comentado antes, en este periodo pueden aparecer algunas conductas de rechazo. Éstas no deben alarmarnos, ya que son manifestaciones normales. No obstante, cada niñ@ tiene un ritmo de adaptación personal que hay que respetar y que iremos comentando individualmente a los padres y educadoras. A veces incluso veremos retrocesos cuando el niñ@ ya está adaptado (especialmente después del periodo de vacaciones, cuando ha estado malico o cuando ha habido algún cambio en casa).

Estos pasos hacia atrás se dan principalmente en los instantes de entrar en el centro o en el aula, con lo que es conveniente que ese momento se haga con la mayor rapidez y naturalidad posible.

No es conveniente introducir otros cambios en este periodo, como es quitar chupetes, pañales o biberón, porque son apoyos o hábitos en los que el niñ@ se refugia en estos momentos.

Esperamos que esta información os sirva de ayuda a la hora de dejar vuestro hij@s en la escuela de educación infantil. Las educadoras estaremos en todo momento abiertas a la comunicación y dispuestas a aclarar las dudas que surjan, intentando trabajar con las familias de manera conjunta para que el niñ@ sea feliz.